Noticias de Juárez- ¿Muere el activismo en Ciudad Juárez? No ¡lo asesinan!

sites/default/files/familia-reyes.jpg¿Escribir sobre Ciudad Juárez?, vaya responsabilidad, y que dilema, con tantas cosas pasando cada día en esta gran ciudad.

Me he resistido mucho a opinar por este medio, sobre los casos de violencia y crimen que azotan nuestra región, y por que no decirlo al país entero. Pero en esta ocasión no puedo, ni debo dejar de comentar lo que acontece, sobre todo con las y los activistas defensores de derechos humanos, que hoy en día, están más vulnerables que nunca, observe por que lo digo. El día 3 de enero del 2010 asesinaron a la Sra. Josefina Reyes, y a más de un año de este crimen, no se ha esclarecido el caso,  y nos preguntamos:  ¿será, que la asesinaron porque con sus denuncias ponía de manifiesto la corrupción, la negligencia, y las violaciones a los derechos humanos, cometidas por parte de los soldados? Sí, esos soldados que llegaron a “resguardar” el orden en Ciudad Juárez y el Valle, ¿Será por eso que aún no encuentran a los responsables? Leer más

También el día 1 de marzo del mismo año asesinaron al Lic. Ernesto Rábago, defensor de las comunidades indígenas, y al igual que con Josefina Reyes, este caso sigue sin resolverse, sin que llegue la justicia para él, su familia, y las comunidades que se quedaron sin su apoyo, ¿Por qué?,  ¿acaso porque son indígenas y porque el Estado piensa que no merecen justicia ni amparo alguno?

El 29 de octubre policías federales hirieron de bala a un estudiante de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), esto sucedió mientras un grupo de estudiantes y activistas realizaban una “Kaminata contra la Muerte” que formó parte de las actividades del Foro Internacional contra la Militarización y la Violencia. Según versiones de los agentes, se les “escapo el tiro”, hiriéndo a Darío Álvarez. Este joven estuvo en terapia intensiva y requirió de varias operaciones para poder salvar su vida, ¿ineptitud policiaca, o silenciar a los que exigen justicia?

El 16 de diciembre del 2010, fue asesinada la Sra. Marisela Escobedo Ortiz, una mujer que se mantuvo firme para exigir justicia por el asesinato de su hija Rubí Marisol Frayre Escobedo, cometido a finales del 2008. Marisela termino sus días, con un disparo en la cabeza, mismo que habría de terminar con el plantón que había iniciado, afuera del palacio de Gobierno en la ciudad de Chihuahua, ¿casualidad? ¿Qué cree usted? Le diré, el que hayan terminado con su lucha, nos deja ver la ineptitud del sistema de justicia penal, y además, la falta de voluntad para garantizar su seguridad, ¿a qué me refiero? Pues al hecho de que el día que fue asesinada, según versiones de las autoridades, Marisela contaba con medidas cautelares, es decir, que había personal del estado  “resguardando su integridad” y ¿dónde estuvieron entonces las personas encargadas de protegerla?, ¿por qué no intervinieron para impedir la ejecución de tan terrible crimen?  y además,  ¿qué han aportado las autoridades para la detención de los responsables?

7 de febrero de 2011. En el poblado Reforma del Municipio de Guadalupe en el Valle de Juárez, fueron bajados de su camioneta y secuestrados dos hermanos de Josefina Reyes (a quien  menciono al principio) y su cuñada.  La búsqueda de Magdalena Reyes, Elías Reyes y la esposa de Elías inició a raíz de que Marisela Reyes, hermana de josefina y de los desparecidos, emprende una huelga de hambre acompañada por su madre Sara Salazar. Marisela Reyes permaneció en ayuno durante 11 días frente a la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, pero debido a que su titular Jorge González Nicolás no las atendió, se trasladaron al Distrito Federal para exigir desde allá,  que se buscara a sus hermanos. Había mucho temor por parte de la familia,  porque pocos meses después del asesinato de Josefina, el 16 de agosto del 2010 asesinaron a su hermano Rubén Reyes y el año anterior ya había sido victimado uno de sus hijos. Desafortunadamente, a pesar de los esfuerzos de la familia por encontrar con vida a los hermanos Reyes,  sus cadáveres fueron encontrados a 18 días después de que estas tres personas habían sido secuestradas.

Y mientras se mantenía el plantón de la familia Reyes, afuera de la Fiscalía, incendiaban la vivienda de Malú García Andrade, integrante de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa y quien se encontraba junto con otros activistas apoyando el planton. Afortunadamente en esos momentos no se encontraban en el interior de la vivienda sus hijos.

En fin, este es sólo un breve recuento de sucesos desafortunados por los que han tenido que pasar las y los activistas o sus familias en este lado de la frontera. Cabe aclarar que si nos pusiéramos a escribir sobre todo lo que les ha pasado a la mayoría de las y los activistas de esta ciudad, la verdad , tendríamos que escribir un libro, para dar como decimos por acá, “santo y seña” de todo. Debo decir también, que hay nombres que no he mencionado y con esto no quiero que se piense que son menos importantes, claro que no, estos son sólo algunos de los nombres y hechos más recientes de una interminable lista marcada por la injusticia y la impunidad. Si, es verdad que estamos agobiados por tanto crimen y violencia que azota a la ciudad, y que a veces tomamos un respiro por salud mental, pero lo importante al final de cuentas, es no callar, ni permanecer al margen de los hechos, sino participar solidariamente por el bien de los demás y por nosotros mismos, en la medida de nuestras propias posibilidades. Creer que “otro mundo es posible” como creen quienes luchan por eso: las y los activistas de Juárez, pero también de México y el mundo.

Esta es mi aportación, apenas una muestra de los hechos que debemos denunciar y dar a conocer, pero es también mi reconocimiento y gratitud a quienes han entregado su vida o han estado a punto de ello en su lucha por lograr un cambio, a través de la denuncia, la acción y la propuesta.