Periódico Comunitario del Centro Autónomo (feb 2013)

227 ¡Lea nuestro nuevo periódico: edición 19 (febrero 2013)!
1. Eventos del Centro
2. Bienvenidos a Zachary
3. Qué pasa y qué viene
4. Subcomandante Marcos, el 24 de enero del 2013

Subcomandante Marcos, el 24 de enero del 2013

¿Dónde y cuándo empieza la violencia? Veamos. Frente a un espejo, en cualquier calendario y en cualquier geografía...

Imagine que usted es diferente al común de la gente. Imagine que usted es algo muy otro. Imagine que usted tiene determinado color de piel o de cabello. Imagine que lo desprecian y lo humillan, que lo persiguen, que lo encarcelan, que lo matan por eso, por ser diferente. Imagine que desde que nace, todo el sistema le dice y le repite que es usted algo raro, anormal, enfermo, que debe arrepentirse de lo que es y que, después de achacarlo a la mala suerte y/o a la justicia divina, debe hacer todo cuanto le sea posible por modificar ese “defecto de fabricación.” (...)

Imagine usted que, a pesar de todos sus esfuerzos y buenas acciones, no logra ocultar su color de piel o de cabello. Ahora imagine que se lanza una campaña para eliminar a tod@s quienes son como usted. No es que haya un evento para darle inicio, o una ley que lo establezca, pero usted se da cuenta que todo el sistema empieza a andar y dirigirse contra usted, y contra quienes son como usted. Toda la sociedad convertida en una máquina cuyo propósito principal es aniquilarlo. Primero hay miradas de desaprobación, asco, desprecio. Siguen los insultos, agresiones. Después hay detenidos, deportados, encarcelados. Luego muertos por aquí y por allá, legal e ilegalmente. Finalmente una campaña en forma, la máquina en toda su capacidad, para desaparecerl@ a usted y a tod@s l@s que se le asemejen. La identidad de quienes forman la sociedad se afirma con el odio hacia usted. ¿Su culpa? Ser diferente. (...)

Ahora imagine usted que no tiene miedo, o que sí lo tiene pero lo controla. Imagine que va usted y, frente al espejo, no sólo no oculta o maquilla su diferencia, sino que la remarca. Imagine que usted hace de su ser diferente un escudo y un arma, se defiende, encuentra a otr@s como usted, se organiza, resiste, lucha, y, sin darse apenas cuenta, pasa del “soy diferente” al “somos diferentes”. Imagine que no se esconde usted detrás de la “madurez” y la “sensatez”, detrás de los “no es el tiempo”, “no hay condiciones”, “hay que esperar”, “es inútil”, “no hay remedio.” Imagine que no se vende, que no claudica, que no se rinde.

¿Pudo imaginarlo? Bueno, pues aunque ni nosotros ni usted lo sepamos todavía, somos parte de un “nosotros” más grande y aún por construir.